A propósito de sus 70 años este agosto de 2015 el diario Clarín de Argentina dedica una editorial a la relación que existe entre periodismo, independencia y democracia.

 

“En los últimos 70 años hemos visto erigirse y derrumbarse muros, nacer y morir partidos políticos, instaurarse y desaparecer regímenes que parecían construidos con alma y puño de acero. Hemos visto el ascenso, apogeo y caída de instituciones que rigieron la vida, bienes y sentimientos de sociedades enteras. Hubo guerras que desangraron la humanidad, con actos de una crueldad que todavía erizan de espanto la piel del mundo; descubrimientos que cambiaron la vida, derrotaron enfermedades, fomentaron el progreso de la gente, de los países. El desarrollo tecnológico ha modelado –lo sigue haciendo a cada minuto– una nueva sociedad, conductas y hábitos, tendencias, conocimientos, nuevas fronteras que son rápida y diariamente superadas. En definitiva el mundo es otro, sus instituciones también, las personas han debido adaptar sus vidas al soplo de los nuevos tiempos. Sólo aquellos hábitos culturales intensos han sabido reinventarse desde sus orígenes sin capitular ante las esencias originarias. Sin el respeto a esas piedras basales, a la esencia misma de las cosas, la humanidad no habría podido sobrevivir a sus ciclos de progreso y cambio.

El periodismo, por ejemplo, inmerso en ese torbellino, en esos desafíos, sigue dando testimonios de esos cambios dramáticos y continúa, con las viejas y las nuevas plataformas y otras fórmulas, siendo leal a su afán más elemental: informarse para poder informar, ser fiel a la verdad y a los intereses de la sociedad. Y lo más importante: servir como control independiente de los poderes. A través del paso del tiempo, ése es su enorme desafío, su bandera indeclinable y también su razón de ser. Por eso suele disgustar a los poderes políticos de turno. Esa fricción natural de los procesos políticos debería entenderse como un proceso de mutuo enriquecimiento y necesidad. Las sociedades escrutadas por las miradas críticas mejoran sus estándares y crecen en su potencialidad transformadora.”

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Foto: Aquella Redacción de Clarín. La sala en la que trabajaban los periodistas el 28 de agosto de 1945. Vía Clarín.